
Tras atravesar el Arco, entramos en la plaza, rodeada de soportales y al fondo, la iglesia de San Juan Bautista, patrón del pueblo.
Fue construida entre el último cuarto del siglo XVI y el primero del siglo XVII, es de estilo herreriano, y el arquitecto constructor fue Juan de Nates.
Lo que podemos destacar dentro de ella es el retablo mayor, es del período Barroco, siglo XVII, se trata de un retablo de pintura con nueve composiciones, y lo que la hace monumental es la imagen esculpida de San Juan Bautista, que preside el retablo.
Junto al retablo, otra de las obras de arte, es la espéndida Cruz Gótica de forma flordelisada de Pedro de Ribadeo, realizada en la primera década del siglo XVI.
Y por último, el órgano, que data del año 1726, se encuentra en el coro alto al lado de la Epístola, y aunque su autor es anónimo la obra pertenece a la escuela castellana y tanto el estilo musical como el de la caja pertenecen al Barroco.
Fue construida entre el último cuarto del siglo XVI y el primero del siglo XVII, es de estilo herreriano, y el arquitecto constructor fue Juan de Nates.
Lo que podemos destacar dentro de ella es el retablo mayor, es del período Barroco, siglo XVII, se trata de un retablo de pintura con nueve composiciones, y lo que la hace monumental es la imagen esculpida de San Juan Bautista, que preside el retablo.
Junto al retablo, otra de las obras de arte, es la espéndida Cruz Gótica de forma flordelisada de Pedro de Ribadeo, realizada en la primera década del siglo XVI.
Y por último, el órgano, que data del año 1726, se encuentra en el coro alto al lado de la Epístola, y aunque su autor es anónimo la obra pertenece a la escuela castellana y tanto el estilo musical como el de la caja pertenecen al Barroco.

